Conviene saber que la artrosis es una enfermedad compleja en todo el sentido de la palabra, incluso en sus causas. No existe una única causa reconocida para la artrosis, en realidad, son varios los factores que conducen al desarrollo y empeoramiento de esta enfermedad.
Las personas que desarrollan artrosis sienten gran inquietud por conocer cuál fue el agente, actividad o alimento que produjo la enfermedad. Suelen darse respuestas como “es la edad”, “se desconoce la causa” o muchas veces ni siquiera se da una respuesta. A continuación resumiremos las causas de la artrosis, algunas de ellas conocidas, otras, posiblemente no tanto:

  • Edad: a mayor edad hay una mayor carga de trabajo acumulada sobre la articulación.
  • El consumo de oxidantes articulares: los oxidantes articulares son compuestos químicos que impactan directa y negativamente el cartílago de las articulaciones. Los oxidantes articulares se encuentran en el azúcar refinada, los enlatados y los alimentos procesados. Más adelante en éste libro podrá encontrar mayor información sobre el proceso de oxidación articular.
  • La obesidad: la obesidad y el sobrepeso generan artrosis por tres vías diferentes: 1) por la sobrecarga de peso a la cual se somete la articulación (especialmente a las caderas, rodillas y tobillos); 2) el desajuste metabólico que afecta a las articulaciones y 3) un proceso inflamatorio sistémico que produce la obesidad y afecta también al cartílago articular.
  • Ejercicio inadecuado: el ejercicio es benéfico para las articulaciones cuando se realiza de manera apropiada. Muchas veces las personas realizan ejercicios que generan una gran carga sobre las articulaciones y esto conduce al desgaste o artrosis.
  • La dieta inadecuada: el consumo de una alimentación rica en grasas saturadas facilita el desgaste del cartílago ya que esto afecta negativamente la vida de las células que lo producen.
  • Golpes sobre la articulación: los golpes de gran intensidad sobre las articulaciones generan en ellas daños estructurales que con el tiempo pueden conducir a su desgaste.
  • Enfermedades articulares inflamatorias: la artritis reumatoide y el lupus son, por ejemplo, enfermedades que conducen a una inflamación crónica de la articulación que termina por desgastar el cartílago. La inflamación crónica en las articulaciones conduce al desarrollo de la artrosis.

Finalmente, la conjugación en mayor o menor medida de cada uno de estos factores explica el desarrollo de la enfermedad.

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