Aunque los términos artrosis y artritis suelen usarse sin distinción y a pesar de que comparten algunos síntomas, se trata de enfermedades diferentes, con abordajes, pronóstico y recomendaciones diferentes. Este tipo de enfermedades son muy frecuentes y pueden llegar en su conjunto a afectar al 25% de las personas que tienen más de 20 años.

Es necesario en primer lugar reconocer que las posibles enfermedades articulares no traumáticas son múltiples como se aprecia en la siguiente figura:

 

 

Clasificación de enfermedades reumáticas no traumáticas

 

En la siguiente tabla se explorarán las principales diferencias (y en algunos casos similitudes) entre estas enfermedades, en el caso de las artritis (es decir las enfermedades articulares inflamatorias) y se realizará una referencia específica a la artritis reumatoide por ser más frecuente que las demás:

 

 

Diferencias comparativas entre la artritis y la artrosis

 

Diferencias entre la artrosis y la artritis

Tener en cuenta estas diferencias es de utilidad para las personas que padecen estas enfermedades. Una mejor comprensión de la enfermedad permite mejorar su calidad de vida.

 

Si te gustó este artículo te invitamos a suscribirte en el link “Newsletter” para recibir más información y contenidos como este. 

 

Referencias bibliográficas

  1. Sen R et al. StatPearls 2018.
  2. Mills K et al. Schmerz 2018. En prensa.
  3. Schiphof D et al. Osteoarthritis Cartilage 2018; 26 (3): 326-340.
  4. Medina G et al. Pharmacol Res 2018. En prensa.
  5. Owens C et al. Practitioner 2016; 260: 17-20.
  6. Vilen L et al. Clin Exp Rheumatol 2017; 35: 26-31.

 

14 comentarios de “Las grandes diferencias entre la artritis y la artrosis

  1. Ligia Rivera dice:

    Me parece excelente la publicación porque acabo de entender la diferencia entre Artritis y Artrosis. Hace algunos años, un médico me diagnosticó Artritis reumatoide y me derrumbó psicológicamente. Gracias.

    • Sociedad Colombiana de Apiterapia dice:

      Patricia recibe un saludo cordial. Se trata de enfermedades sin cura, pero sí son controlables. El pronóstico se modifica con el inicio de un manejo adecuado que permite mitigar la historia natural de la enfermedad y la forma en la cual evoluciona. Gracias por tu mensaje.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *