El dolor de la espalda es uno de las causas más frecuentes de consulta y ausentismo escolar y laboral en todo el mundo. Probablemente el 90% de la población padecerá el dolor en este sitio del cuerpo al menos una vez en su vida. El dolor de la espalda baja puede obedecer a alteraciones mecánicas y/o inflamatorias en la columna lumbar, sacra o incluso en el cóccix.

El dolor de la espalda baja puede darse de forma aguda (menos de 15 días) o crónica (mas de 3 meses). Por supuesto sus causas e implicación varían según el tiempo de evolución del dolor.

En términos económicos se ha descrito que este dolor produce impacto por la necesidad de atención, la discapacidad que produce y su impacto sobre la calidad de vida de la persona que lo padece e incluso, sobre su familia. En este artículo se revisan aspectos referentes al dolor de la espalda baja así como recomendaciones para su control.

 

 

Causas del dolor de la espalda baja y factores de riesgo 

A continuación se enuncian las causas del dolor agudo de espalda baja:

  • Fracturas o rupturas de músculos o ligamentos.
  • Trauma directo sobre la región del cuerpo.
  • Cáncer metastásico que afecta la columna lumbar.
  • Espasmo muscular.
  • Alteraciones de la curvatura normal de la columna.
  • Aneurisma de la aorta.
  • Cálculos renales o en la vía urinaria.
  • Infección urinaria.
  • Embarazo.

Dentro de las causas del dolor crónico de espalda baja se encuentran:

  • Alteraciones de la curvatura normal de la columna
  • Artropatías inflamatorias autoinmunes como la espondilitis anquilosante.
  • Artrosis de cadera como dolor referido desde esta articulación. Conozca qué es la artrosis y cómo tratar el dolor de las articulaciones.
  • Efectos mecánicos de ocupaciones que impliquen posiciones de presión repetida sobre esta región del cuerpo como la práctica de la equitación.
  • Cáncer sobre este sitio del cuerpo (puede ser primario, es decir, que se origina en esta región del cuerpo, o metastásico desde otra región del cuerpo).
  • Daños o alteraciones sobre los nervios que se encuentran en la región anatómica.
  • Fractura mal consolidada o antecedente de fractura de los huesos de la columna.

Es importante anotar que en el 90% de los casos el dolor aparece como consecuencia de alteraciones en la mecánica de la columna o inflamación inespecífica en esta región del cuerpo. En general causas severas como el cáncer, enfermedades autoinmunes o fracturas suelen ser menos frecuentes y tener otro tipo de manifestaciones que el médico tratante podrá identificar.

 

Recomendaciones para controlar el dolor de espalda baja

Para el control del dolor lumbar se recomienda seguir estos pasos:

  1. Aplicar frío sobre el sitio de dolor tres veces por día. Si la persona lo desea puede aplicar junto con ella agua que contenga manzanilla y caléndula.
  2. Evite posturas repetitivas sobre la columna. Realice pausas activas y pasivas cada hora.
  3. Cuando duerma de lado ponga una almohada pequeña entre las rodillas. Prefiera un colchón duro.
  4. Si tiene sobrepeso u obesidad inicie un programa para perder peso. Su médico tratante podrá orientar este proceso.
  5. Evite el uso de tacones altos.
  6. Evite cargar pesos mayores al 5% de su peso (por ejemplo si pesa 60 kg evite cargas superiores a los 3 kg).
  7. Reduzca ante el dolor agudo la intensidad y la frecuencia con que realiza la actividad física.
  8. Practique actividad física que permita fortalecer los músculos paraespinales y abdominales que dan soporte a la columna. La natación es uno de los mejores ejercicios.

 

Es importante también tener en cuenta los siguientes signos de alarma que obligan a la consulta médica de forma prioritaria:

  1. Dolor que aparece en personas de menos de 18 años o mayores de 70.
  2. Dolor en el contexto del uso crónico de corticoides.
  3. Fiebre mayor a 39 grados.
  4. Imposibilidad para comer.
  5. Aparición de malestar general persistente o que imposibilita el trabajo.
  6. Dolor lumbar luego de una caída bien sea el popular “caer sentado” o un trauma directo sobre la columna.
  7. Sensación de adormecimiento o pérdida de sensibilidad en el abdomen o piernas.
  8. Ardor al orinar
  9. Pérdida de peso que no tiene explicación clara en los últimos meses.

 

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Referencias bibliográficas

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