La fibromialgia es una enfermedad compleja cuya causa no se conoce y que conduce al desarrollo de dolor muscular y articular crónico (aprenda qué es la fibromialgia). Dada su frecuencia e impacto, la investigación en fibromialgia ha avanzado mucho en las últimas décadas y se ha mejorado su comprensión. Recientemente se ha reconocido el impacto de la personalidad, factores sociales y culturales que afectan a los pacientes con ésta enfermedad.

La personalidad genera susceptibilidad para la fibromialgia

Distintos trabajos de investigación han mostrado que la frecuencia de trastornos de la personalidad son más frecuentes en las personas que padecen fibromialgia comparadas con quienes no la padecen (1). Existen también rasgos de la personalidad que hacen a las personas susceptibles a sentir dolor ante estímulos no necesariamente dolorosos: se trata de la llamada “personalidad del dolor” (2). En efecto existen rasgos de la personalidad que hacen que las personas respondan con dolor a estímulos no necesariamente dolorosos como el frío, calor, estrés y depresión.

Los siguientes son rasgos de la personalidad que se presentan con frecuencia en las personas con fibromialgia:

  • Perfeccionistas: sienten que nadie puede hacer las cosas tan bien como ellos.
  • Intentan no solicitar ayuda para solucionar problemas e inquietudes.
  • Sienten que lo que hacen no es valorado por nadie.
  • Baja autoestima, incluso se escudan en una falsa imagen de sobrevaloración.
  • Dejan de lado sus necesidades intentando enfocarse en tareas, muchas veces no indispensables.
  • Sufren sentimientos de culpa recurrentes.
  • Rigidez de pensamiento, dificultad para cambiar su forma de afrontar la vida y pensar.
  • Rabia reprimida hacia ellos mismos u otros.

Es importante tener en cuenta que tener estos rasgos de personalidad sólo genera susceptibilidad y no necesariamente implican que si están presentes se padezca la enfermedad. En general, estos rasgos son compatibles con tipos de personalidad obsesivo-compulsiva, depresiva, teatral o histriónica  y paranoide.

Factores sociales en la fibromialgia

El ritmo de vida moderno conduce a niveles elevados de estrés en todas las personas, evidentemente, todas las personas poseen problemas y tienen inconvenientes en su vida, la diferencia está en sus estrategias de afrontamiento ante estas situaciones. Muchas personas con fibromialgia suelen revisar con frecuencia sus redes sociales y realizar comparaciones negativas contra sus contactos, ellos terminan observando como malas sus vidas en comparación con el resto de individuos.

El entorno social afecta de forma negativa (o positiva) el aprendizaje de verbalización, conductas y comportamiento ante situaciones de la vida. Otros síntomas como la fatiga, depresión y molestias gastrointestinales tienen también, en cierta medida, un aprendizaje social en la forma en la cual se afrontan y se responde ante ellos. Una buena red de apoyo social debe buscar modificar los vicios en la respuesta a los síntomas. Algunas personas, por su entorno social, aprenden respuestas exageradas y excesivas ante diferentes síntomas lo cual puede conducir a la enfermedad.

Los pacientes con fibromialgia que perciben una buena red de apoyo generalmente manifiestan mejores resultados con el tratamiento y un menor impacto en su calidad de vida. La red de apoyo social facilita el fortalecimiento de estrategias de afrontamiento.

Otro aspecto social y no menos importante deriva del estigma social de la enfermedad. Las personas con fibromialgia suelen ser subvaloradas y en ocasiones se evita que realicen muchas actividades de la vida cotidiana que pueden realizar perfectamente. Este tipo de estigmas refuerzan síntomas y comportamientos que perpetúan la discapacidad y el deterioro de la calidad de vida de estas personas.

Cultura y fibromialgia

Los acuerdos socioculturales han modificado la forma de entender la enfermedad. Con el tiempo la fibromialgia se transformó de una enfermedad pensada como únicamente psiquiátrica a una entidad compleja resultante de factores genéticos, ambientales, sociales y culturales (3). Esta afirmación se apoya en las diferencias en la frecuencia de la fibromialgia entre poblaciones con patrones culturales diferentes (4). La forma en la cual se percibe y afronta el dolor como resultado de la visión de aspectos culturales explica las modificaciones que existen en la frecuencia de la fibromialgia en las diferentes poblaciones del mundo.

Tres creencias culturales son especialmente interesantes en el contexto de la fibromialgia:

  • El dolor es algo que debe ser eliminado de forma inmediata.
  • El dolor siempre tiene una explicación demostrable.
  • Si el dolor no es demostrable es un caso simulado.

Estas afirmaciones permiten explicar de manera adecuada lo que suele ocurrir en las personas con fibromialgia. El dolor, al ser derivado de una enfermedad crónica, se controla pero generalmente no desaparece del todo, no tiene explicación demostrable y la mayoría de los evaluadores y cuidadores suelen pensar que se trata de la simulación del caso. Evidentemente estas afirmaciones impactan negativamente a las personas que padecen la enfermedad y requieren estrategias educativas que modifiquen la forma en la cual se aborda. Se requiere entender que no todos los dolores desaparecen de forma inmediata, no siempre tienen una explicación demostrable y si no es demostrable no necesariamente se trata de una simulación del dolor.

 

Referencias bibliográficas

  1. Attademo L et al. Prim Health Care Res Dev. 2017 Dec 22:1-6.
  2. Naylor B et al. Scand J Pain 2017 Oct;17:58-67.
  3. Wolfe B et al. Nature Reviews Rheumatology 2013; 9: 751–755.
  4. Kirwood G et al. Disponible desde URL: https://www.researchgate.net/publication/259367137_Cross-cultural_investigation_of_fibromyalgia_epidemiology_to_identify_contributing_factors

 

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