El uso de medicinas alternativas y complementarias se ha incrementado en el mundo en las últimas tres décadas. La prevalencia de uso de este tipo de medicina varían de acuerdo a la población estudiada: Estados Unidos 40% (1), Canadá  79% (2), Chile 55% (3) y Colombia 40% (4). El gasto de bolsillo que efectúan los usuarios de estos servicios supera los 7 billones de dólares cada año (5). La Organización Mundial de la Salud define las medicinas alternativas y complementarias como aquellas que no hacen parte del sistema predominante de medicina convencional en un país (6). En ese sentido, dentro de la medicina alternativa y complementaria se introducen todas aquellas prácticas tradicionales de muchos países y derivadas de conocimientos tradicionales. Desde el punto de vista social este incremento en el uso deriva, en buena medida, de las fallas terapéuticas del sistema médico hegemónico (alopatía) y de los alternativos que no siempre responden a las necesidad de los pacientes.

Todos estos conocimientos se circunscriben dentro de una racionalidad (saber-conocimiento técnico derivado de método científico, sabiduría práctica y saber hacer-técnica). Las conductas terapéuticas suelen definirse dentro de una racionalidad la cual a su vez se entienden como parte de un sistema médico complejo (7). Los sistemas médicos complejos son sistemas abiertos, con dimensiones definidas, en mayor o menor medida: morfología, fisiología, doctrina (concepto salud-enfermedad), diagnóstico y terapéutica (s) (8). En ese sentido es posible identificar varios sistemas médicos complejos: medicina tradicional china, osteopatía y quiropraxia, medicina ayurvédica, homeopatía, neuralterapia, alópata y la medicina indígena. Estos sistemas médicos utilizan diferentes prácticas terapéuticas distintas como el yoga, acupuntura, moxibustión, medicina farmacológica, fisioterapia, apiterapia, entre otros. La apiterapia es un sistema terapéutico que se basa en el uso de los productos de la colmena con el fin de prevenir y tratar enfermedades que atañen a diferentes sistemas o diagnósticos (9). Conozca qué es la apiterapia y para qué sirve.

 

Importancia del pensamiento científico y la aplicación del método

Actualmente y gracias a los resultados que produce, se reconoce la necesidad de la aplicación del método científico como fuente de conocimientos para cualquier terapéutica o sistema médico que se emplee. Actualmente se reconoce que la investigación científica esta dirigida a falsear hipótesis, es decir, a través de la comprobación de que la hipótesis nula no es cierta. Racionalmente se busca, a través de la investigación, evitar el impacto del error, de los conceptos previos y de conocimientos que no puedan ser evaluados de manera objetiva. Es decir: la objetividad es la base de la construcción del conocimiento actual dado que se intenta la reducción del error en la medición.

En la época moderna el conocimiento se construye con la combinación de diferentes técnicas y corrientes de pensamientos. Se basa en la experiencia mediante la medición de la observación, pero también mediante la construcción de teorías del conocimiento, igualmente se reducen los problemas complejos a otros más simples y se entiende que muchos de los problemas son multifactoriales.

Mas aún teniendo en cuenta que el proceso salud-enfermedad, desde muchos sistemas médicos es multifactorial y, al parecer, para muchas enfermedades, esta resulta de la combinación de muchos factores (10). Así mismo el entendimiento de la eficacia deriva de este tipo de pensamientos, entendiendo que generalmente una intervención no es causa suficiente para lograr la curación o control de la enfermedad (11).

 

Niveles de evidencia científica y cálculo del error

Es importante, en primer lugar, tener en cuenta que existen dos niveles importantes y relevantes en la investigación científica en términos del entendimiento y descubrimiento: la investigación pre-clínica que permite entender variables relacionadas con el efecto de la intervención (y su probable eficacia) y la investigación clínica que busca entender la eficacia, efectividad y seguridad de una tecnología en salud.

La evidencia científica clínica ha sido estratificada de formas diferentes a través de múltiples escalas pero todas ellas son similares, como se muestra a continuación (de mayor a menor relevancia) (12):

  1. Ensayos clínicos aleatorizados
  2. Estudios de cohorte prospectiva
  3. Estudios de cohorte retrospectiva
  4. Estudios de casos y controles
  5. Estudios de corte transversal
  6. Estudios observacionales y de series de casos
  7. Reporte de casos
  8. Opinión de expertos

Esto se debe a que los niveles de evidencia tienen, en la medida en que descienden, mayor probabilidad de error. Esto quiere decir que en la escala que se mostró anteriormente el nivel 8, opinión de expertos, es la evidencia con mayor probabilidad de error. Es evidente, así mismo, que el levantamiento de las evidencias científicas suele iniciar con la experiencia clínica o pre-clínica y, por este motivo, es el estadio inicial a través del cual se empieza la construcción del conocimiento científico (pero no constituyen la cúspide del mismo).

 

La importancia del conocimiento científico en la apiterapia

La apiterapia, como terapéutica que ayuda desde la perspectiva de diversos sistemas médicos complejos, no es ajena a la realidad de la construcción del conocimiento científico válido y relevante. Muchos de los conocimientos disponibles en apiterapia derivan de investigaciones pre-clínicas o de la experiencia que proviene de la atención de innumerables pacientes o de años de práctica en el campo. Sin embargo siempre debe buscarse la mejor evidencia científica en el conocimiento disponible. Es decir, se trata del proceso necesario para la construcción de la información relevante y necesaria. En ese sentido la apiterapia se encuentra mucho mejor evaluada que otras terapéuticas complementarias (o incluso sistemas médicos) como la homeopatía, terapia neural, osteopatía, terapia con ángeles o medicina bioenergética permitiendo: la evaluación de los mecanismos de acción y la eficacia clínica. Es evidente que existen muchas afirmaciones en diferentes asuntos que atañen a la evaluación de la evidencia científica de apiterapia, a continuación se evalúan.

 

Mitos, realidades y conceptos negativos en torno a la construcción del conocimiento científico en apiterapia

No necesito hacer complejo el conocimiento y entendimiento de la apiterapia. Muchos practicantes de la apiterapia consideran que el uso de la apiterapia se basa en principios básicos que no requieren mayor complejidad, “porque todo lo natural es bueno” lo cual no es cierto teniendo en cuenta que existen enfermedades complejas.

Los casos atendidos son suficiente evidencia para explicar el conocimiento. Se trata de un paso inicial para la construcción de nuevo conocimiento, sin embargo, no es suficiente evidencia dado que se requiere la realización de estudios que reduzcan el error. El reporte de casos o series de casos, independientemente del número de casos sigue siendo un estado imperfecto de evaluación de la evidencia.

No importa la perspectiva de entendimiento de la apiterapia. Al contrario es sumamente relevante teniendo en cuenta que a través de ella se entiende los objetivos de evaluación del manejo. Con frecuencia muchos apiterapeutas mezclan sin conocimiento los objetivos de la medicina alópata con la medicina tradicional china o la ayurveda, o incluso la osteopatía. Es siempre necesario racionalizar adecuadamente el sistema terapéutico utilizado.

La eficacia que tengo es suficiente demostración porque siempre le va bien a mis pacientes (reportes y series de casos, testimonios). Con frecuencia se asume que los reportes de casos son suficiente evidencia de la eficacia del tratamiento sin embargo suelen ser evidentes defectos los siguientes: se induce la respuesta “¿es verdad que luego que puse las abejas todo va mejor?” “la medicina de las abejas la curó, ¿cierto?” “¿cierto que las abejas lo curan todo?”. Argumentos todos falsos y que facilitan el error en la medición, si bien es cierto que los casos pueden ser útiles no constituyen una medición real de eficacia.

No es necesario el diagnóstico y el enfoque desde ningún sistema médico. Como previamente se indicó muchos consideran que cualquier intervención es lo suficientemente adecuada para determinar la eficacia, sin embargo no es así. La racionalidad indicará los métodos necesarios para su evaluación y seguimiento cosa que por lo general no suele realizarse.

La apiterapia lo cura todo. Es necesario evaluar desde la racionalidad del tratamiento los objetivos del tratamientos. Así lo digan y afirmen muchos, no todo es curable.

Mezclas de sistemas médicos. Es un tema de interés. Para cada objetivo existe una racionalidad terapéutica desde la cual se realiza el abordaje. Lo que no esta bien es mezclar cosas como “parálisis facial, aplico apiterapia en puntos de acupuntura para curarlo”. Se mezclan en este caso el sistema occidental y la medicina tradicional china lo cual induce al error en todo sentido incluso en la medición de objetivos. ¡Cada sistema médico con su racionalidad!

La apiterapia es ajena al desarrollo de reacciones adversas y efectos secundarios severos. Nunca. Como toda intervención es objeto de eventos adversos que puede ser de severidad variable. Un apiterapeuta debe estar en capacidad de entenderlos y resolverlos.

Las abejas saben en donde aplicar el veneno. No existe evidencia científica de ningún tipo que indique esto, en nuestro concepto se trata de una afirmación que no responde a las necesidades de la información científica y es probablemente falsa.

El veneno de abejas derivado de la picadura directa es mejor que cualquier otro método de aplicación. No existe evidencia científica que lo demuestre, al contrario, la evidencia científica disponible se ha evaluado con la apitoxina inyectable, no con la picadura directa de la abeja.

La homeopatía es apiterapia. Si bien pueden realizarse diluciones de los productos de la colmena estos, en estos casos, siempre serán aplicados en términos de diluciones homeopáticas, desde este sistema médico. La apiterapia no se basa en la dilución homepática de los productos de la colmena dado que, en este caso, el efecto no es por el producto de la abeja, sino mas bien, por el efecto de la dilución.

El conocimiento de la apiterapia debe ser un secreto profesional. Nada mas alejado de la realidad, al contrario, el conocimiento se comparte y se publica. Incluso muchos pueden creer que no es necesario aprenderlo porque se encuentra en internet, incluso muchos divulgadores promocionan falsedades a través de manuales y cursos basados en la copia. Es la interacción real con el conocedor y el estudiante que se construye el conocimiento.

 

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Referencias bibliográficas

  1. Barnes PM et al. CDC National Health Statistics report. 2007.
  2. Esmail N. Fraser Institute 2017.
  3. Subsecretaria de salud pública-Chile. La institución, 2012.
  4. Pinto MI et al. Aquichan 2012; 12 (2): 183-193.
  5. Esmail S. Fraser Institute 2007.
  6. World Health Organization. La institución, 2014.
  7. Urrego-Mendoza DZ. Rev Fac Med 2010; 58 (2): 155-156.
  8. Luz M. Natural, racional y Social. Buenos Aires: 1997.
  9. Jagua A. Sociedad Colombiana de Apiterapia, 2017.
  10. Evans DW et al. Med Health Care Philos 2016; 19 (2): 207-213.
  11. Fine P et al. Lancet 2013; 281: S0140.
  12. Manterola C et al. Rev Chil Infectol 2014; 31 (6): 705-716.

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