La espalda es una región del cuerpo que comienza desde la base del cuello y los hombros hasta la cintura. En esta región es posible identificar entonces los hombros, columna cervical, columna dorsal y columna lumbar las cuales a su vez están compuestas por huesos, articulaciones, músculos y tendones. El dolor de espalda es un padecimiento común llegando a ser descrito por todas las personas en algún momento de su vida. En este artículo se revisan sus causas y recomendaciones para mejorar el dolor de espalda. Conozca más sobre el dolor de espalda aquí.

 

 

 

Dolor en la columna cervical 

Sus causas son múltiples dentro de las cuales es posible encontrar:

  • Mala postura. Las malas posturas producen tensión y alteración mecánica de los músculos generando dolor.
  • Artrosis. El desgaste de las articulaciones entre los huesos de la columna se conoce como artrosis, cuando presiona una raíz nerviosa además aparece dolor a lo largo del brazo. Conozca más sobre la artrosis aquí.
  • Discopatía. Se produce por el desgaste progresivo del disco inter-vertebral. Esta condición puede cursar también con hernia discal.
  • Síndrome miofascial. Es un cuadro de dolor en un músculo o grupo muscular en el cual se identifican puntos gatillo (puntos de mayor dolor a la palpación). Suele aparecer como consecuencia del estrés, sobrecarga mecánica muscular o rupturas repetidas en el músculo.
  • Otras causas menos frecuentes son el cáncer metastásico en las vértebras, infecciones o espondilitis anquilozante.

 

Estas recomendaciones son de gran utilidad para mejorar el dolor en la región cervical

  1. Aplique calor o frío sobre el sitio del dolor. Si el dolor tiene más de 48 horas es recomendable utilizar calor.
  2. Pida a alguien que le dé un masaje suave sobre el sitio del dolor.
  3. Duerma sobre un colchón firme con una almohada que de soporte a la columna cervical.
  4. Disminuya la actividad física durante unos dos días luego de iniciado el dolor.
  5. Reduzca el movimiento de la columna cervical al mínimo posible.
  6. Si tiene un trabajo que implica estar quieto por mucho tiempo, realice movimientos del cuello cada hora (hacia la derecha y la izquierda, adelante y atrás) de forma suave y sin forzar el movimiento.
  7. Tenga en cuenta los signos de alarma: sensación de “corrientazo” en el brazo o la espalda, limitación para el movimiento, dificultad para mover los brazos, pérdida no explicable de peso. Estos obligan a una valoración médica juiciosa.

 

Dolor en la columna dorsal 

Dentro de las causas de dolor en la columna dorsal se encuentran:

  • Artrosis.
  • Mala postura.
  • Discopatía. Si se presenta hernia discal puede generar dolor a lo largo del recorrido del nervio que se encuentra afectado.
  • Síndrome miofascial.
  • Inflamación o ruptura del manguito rotador. Suele presentarse con limitación para los movimientos de los hombros.
  • Otras causas menos frecuentes como fracturas derivadas de la osteoporosis, espondilitis anquilosante o las metástasis de un un tumor.

Siga estos consejos para el control de este dolor

  1. Aplique calor sobre el sitio de dolor.
  2. Pida que le hagan un masaje suave sobre el sitio del dolor.
  3. Reduzca las cargas de peso sobre la espalda. Si carga bolso o maleta, intente que la carga se reparta sobre los dos hombros.
  4. Al caminar y sentarse mantenga la espalda erguida.

 

Dolor en la columna lumbar 

El dolor lumbar puede aparecer como consecuencia de:

  • Artrosis
  • Mala postura
  • Discopatía. Si se presenta hernia discal puede generar dolor a lo largo del recorrido del nervio que se encuentra afectado, por ejemplo como la popular ciática.
  • Síndrome miofascial.
  • Fractura vertebral. Ocurre con relativa frecuencia en personas con osteoporosis inadecuadamente tratada.
  • Espondilolistesis. Desplazamiento anormal de la vértebra.
  • Otras causas menos frecuentes son la metástasis de un cáncer, espondilitis anquilosante, sobrepeso/obesidad o un dolor irradiado desde la cadera.

Siga estas recomendaciones para evitar y controlar el dolor en la región lumbar

  1. Evite el uso de tacones altos.
  2. Evite levantar peso excesivo.
  3. Reduzca el peso corporal si padece de sobrepeso u obesidad.
  4. Realice ejercicios de estiramiento de la columna.
  5. Cuando el dolor disminuya de intensidad realice ejercicios para fortalecer los músculos para-espinales (los que se encuentran en la espalda) y abdominales que dan soporte a la columna.
  6. Evite realizar ejercicios que impliquen cargas verticales sobre la columna.
  7. Si el trabajo diario implica estar sentado durante más de 2 horas seguidas, realice cada hora cambios de posición (pasando de sentado a de pie o de pie a sentado).
  8. Pida que le den un masaje suave sobre el sitio del dolor.
  9. Antes de realizar ejercicios haga calentamiento y estiramiento. Luego del ejercicio es conveniente realizar estiramientos.
  10. Practique la natación. Esta ayuda a fortalecer los grupos musculares del cuerpo sin generar cargas excesivas sobre la región lumbar.
  11. Tenga en cuenta los signos de alarma que indican la necesidad de una consulta médica prioritaria: sensación de “corrientazo” en las piernas, pérdida inexplicable de peso, incapacidad para el movimiento, dolor que impide el sueño, dolor que incrementa de intensidad en el tiempo.

 

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Referencias bibliográficas

  1. Touma J et al. Statpearls 2018.
  2. Ferreira ML et al. Best Pract Res Clin Rheumatol. 2017 Apr;31(2):192-202.
  3. Childress MA. FP Essent. 2017 Oct;461:11-14.
  4. Patrick N et al. Med Clin North Am. 2014 Jul;98(4):777-89.
  5. Balague F et al. Lancet. 2012 Feb 4;379(9814):482-91.

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