El dolor es una sensación compleja y subjetiva resultado de la acción de estímulos del medio ambiente y de eventos que ocurren en el interior del cuerpo. Esto explica el porqué algunas personas perciben mayor o menor intensidad del dolor, incluso en un mismo día. Una mayor sensibilidad al dolor es habitual en personas que experimentan dolor crónico, por este motivo se considera un problema de estudio para los profesionales que atienden a diario condiciones clínicas que cursan con dolor agudo y crónico.

Es evidente que existen personas con umbrales de dolor diferentes, es decir, la intensidad mínima de un estímulo para generar la sensación de dolor es variable: para algunas personas un golpe en la rodilla puede no generar dolor, en cambio para otras sí. Se ha descrito que hasta un 20% de las personas en el mundo presentan una sensibilidad alta al dolor. Son varios los factores que confluyen para modificar el umbral y la sensibilidad al dolor como se presenta en la figura:

 

Factores que afectan la sensibilidad al dolor

 

En este artículo se abordan los factores que afectan la intensidad del dolor que perciben las personas.

Aspectos genéticos y anatómicos

Son varios los genes que han mostrado relación con la sensibilidad al dolor y están implicados dentro de los procesos y mecanismos de interpretación de los estímulos. A continuación se presenta un resumen de ellos:

 

Genes relacionados con el dolor
Genes relacionados con el dolor

 

Al menos dos factores están relacionados con la sensibilidad al dolor: daño del tálamo (suele ocurrir por accidentes cerebrovasculares) y daños de los nervios periféricos (como los que ocurren luego de una cirugía o un accidente). Estos daños explican el desarrollo del dolor post-quirúrgico.

Factores emocionales

Las emociones están ligadas de forma directa con la interpretación del dolor. Son las emociones las que dan al dolor el significado; esto se ha comprendido a través del estudio de casos de asimbolia dolorosa en los cuales se conserva el reconocimiento del dolor y la capacidad de distinguir sus características pero no ocurren acciones defensivas ante del dolor.

Los altos niveles de estrés, depresión y ansiedad también facilitan la disminución del umbral del dolor, es decir, ante ellos la intensidad del dolor es superior. Estos factores suelen producir un círculo vicioso de dolor y emociones negativas y en la mayoría de los casos no es posible determinar cuál de ellos comenzó primero. El dolor es un síntoma habitual en trastornos como la depresión y la ansiedad y, así mismo, los dolores, especialmente aquellos crónicos, pueden funcionar como detonantes para el desarrollo del trastorno depresivo o de ansiedad.

 

Sociedad y cultura

Ciertos patrones de comportamiento son derivados de patrones sociales y culturales. Desde la perspectiva religiosa en algunos casos se considera al dolor como fuente de purificación espiritual y camino hacia la perfección. Hasta hace unos años el dolor tenía una connotación moral siendo resultado de malos comportamientos.

Sin embargo, con el advenimiento de la medicina moderna y el uso masivo de medicamentos para el manejo del dolor, ha cambiado la representación social y cultural del dolor. Actualmente el dolor en realidad se percibe como algo negativo y sin utilidad y la tolerancia al dolor ha disminuido. Las personas entienden que el dolor no es inherente a ellas y se deja en manos del médico especialista el control del dolor, olvidando que poseen recursos propios que pueden aplicar para su control.

 

Enfermedades crónicas

Diferentes enfermedades crónicas pueden conducir a una mayor sensibilidad al dolor. La conexión entre el sistema nervioso, inmunológico (defensas del cuerpo) y endocrino (hormonas) son responsables de una mayor sensibilidad al dolor en ciertas condiciones crónicas y degenerativas. Frecuentemente la artrosis, enfermedad coronaria, enfermedades inflamatorias crónicas (como la artritis y el lupus), síndrome de fatiga crónica, diabetes e insomnio, conducen a una mayor sensibilidad al desarrollo de cuadros de dolor crónico.

La alteración en el funcionamiento normal de estos sistemas produce modificaciones en el centro de percepción del dolor en el cerebro favoreciendo el desarrollo de la sensibilización central al dolor. Esto explica los motivos por los cuales la fibromialgia es más frecuente en personas que padecen enfermedades crónicas y degenerativas.

 

Estilo de vida y sensibilidad al dolor

El estilo de vida puede favorecer una mayor sensibilidad al dolor en todas las personas. Al menos tres componentes del estilo de vida han sido relacionados con la mayor sensibilidad al dolor: dieta, frecuencias electromagnéticas y agentes químicos de uso cotidiano.

 

Alimentación

Al menos dos aspectos de la alimentación han sido evaluados por su relación con el dolor. En primer lugar es reconocido que una dieta hipercalórica y con alto contenido de grasas saturadas favorece la sensibilidad al dolor; los motivos por los cuales ocurre esto aún son materia de estudio pero se cree que es derivado del estado pro-inflamatorio que induce este tipo de dieta. También se ha documentado que la dieta que contiene gluten conduce al desarrollo de dolores crónicos, se trata de un tema en investigación en la actualidad.

 

Radiación electromagnética

Se trata de un campo controversial, algunos estudios han mostrado que la exposición a frecuencias electromagnéticas de todo tipo (por ejemplo el wi-fi o las derivadas de las torres de energía) pueden conducir a una mayor sensibilidad al dolor. Estudios futuros permitirán determinar el impacto exacto de esta radiación en enfermedades que produzcan dolor crónico.

 

Agentes químicos

Se trata de un tema en proceso de investigación. Algunos investigadores consideran que la exposición a agentes químicos presentes en productos de uso habitual conducen al desarrollo de una mayor sensibilidad al dolor. Se trata de un tema discutido y los resultados de estudios futuros permitirán determinar el efecto que tiene la exposición a químicos sobre la sensibilidad al dolor. Actualmente se considera la existencia del síndrome de sensibilidad química múltiple que puede producir una variedad de síntomas y cuadros clínicos diferentes entre ellos el síndrome de fatiga crónica, migraña, ansiedad, depresión y colon irritable. Su causa exacta se desconoce pero se ha descrito que esta relacionado con la exposición a perfumes, químicos de los productos de limpieza y glutamato monosódico.

 

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Referencias bibliográficas

  1. Tostch SK, et al. Scand J Pain 2017; 17: 316-324
  2. Khalid S, et al. Cureus 2017; 9 (10): e1754.
  3. Steiro A, et al. Oslo, Norway: Knowledge Centre for the Health Services at The Norwegian Institute of Public Health (NIPH); 2012 Dec: PMID:29320080
  4. Meerveld BG, et al.  J Neurogastroenterol Motil . 2018 Jan 30;24(1):7-18

6 comentarios de “5 Aspectos clave que debe conocer sobre la intensidad del dolor

  1. Luis Antonio villa garcia dice:

    Muy bueno toda la orientación que le dan a las personas que estamos enfermo con la Artrosis degenerativa como mi caso que soy soldador y aún así estoy ejecutando mi profesión gracias

    • Sociedad Colombiana de Apiterapia dice:

      Luz Nelly recibe un saludo cordial. En casos de artrosis la apiterapia reduce la intensidad del dolor, inflamación articular y la velocidad con que avanza la enfermedad. Comunícate con nosotros llamando al 606 8806, cel: 350 273 0659 o whatsapp 316 728 8786. Nuestros horarios de atención telefónica son de lunes a viernes de 9 am a 6 pm y sábados de 9 am a 3 pm.

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